San Roque se concentra para protestar contra el asesinato machista cometido en Alicante

Autoridades, personal municipal, ciudadanos particulares y asistentes a una jornada de mujeres emprendedoras celebrada en el Edificio Diego Salinas han participado hoy, viernes, en una concentración en la puerta del Ayuntamiento para protestar por la violencia de género. En esta ocasión, se trata de la respuesta institucional al asesinato machista cometido en Elda (Alicante). La cifra de víctimas mortales por esta lacra se eleva a 44 en lo que llevamos de 2017.

2017-11-10 12:49

Como cada vez que se registran estos hechos, se ha guardado un minuto de silencio tras una pancarta con el siguiente texto: “¡No más asesinatos de mujeres. San Roque contra todo tipo de violencia de género”.

En el Pleno Ordinario celebrado el 29 de noviembre de 2012 se aprobó por unanimidad una moción de toda la Corporación contra la violencia machista. En ella se decidía que tras cada muerte de este tipo registrada en España se organizara una concentración frente a la Casa Consistorial y se guardara un minuto de silencio de condena. Este compromiso se renovó en el Pleno Ordinario de la Corporación correspondiente al mes de octubre de 2015.

Al término del acto, la concejal delegada de Igualdad y Asuntos Sociales, María Teresa Benítez, indicó que “de nuevo nos concentramos frente al Ayuntamiento para mostrar nuestro rechazo ante un nuevo asesinato machista en nuestro país. Hay que recordar que esta barbarie no sólo la sufren las mujeres, sino que también deja huérfanos, siendo ya más de 20 en lo que llevamos de año”.

Jessica B.C., de 28 años, fue tiroteada este miércoles por su expareja sentimental cuando recogía a su hijo de un colegio de Elda (Alicante). La mujer falleció ayer jueves después de permanecer cerca de 24 horas en coma. El presunto autor del disparo, un español de 31 años, falleció poco después de protagonizar la agresión machista cuando se metió en el coche de la víctima y se estrelló violentamente contra un muro del colegio eldense en su huida. El hombre tenía una orden de alejamiento de 300 metros y de comunicación, pese a lo cual los pasados días 4 y 5 de noviembre la vulneró al ponerse en contacto telefónico con la mujer, que denunció los hechos.

Tras la muerte de su madre, el niño es el huérfano número 23 como consecuencia de la violencia machista en lo que va de año.