Reunión preparatoria del IV Belén Viviente, previsto inicialmente para el Puente de la Inmaculada

El alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, ha mantenido una reunión con la junta directiva de la Agrupación Parroquial Nuestra Señora del Rocío de San Roque, al objeto de preparar la realización del IV Belén Viviente de San Roque. Al encuentro también asistieron los responsables de Turismo, Dolores Marchena, y Participación Ciudadana, David Ramos. En principio, el belén se celebrará en el Puente de la Inmaculada, entre el 8 y el 10 de diciembre.

2017-09-23 09:00

Al término del encuentro, el primer edil explicó que “la Agrupación Parroquial lidera la organización del Belén Viviente, en el que participan distintos colectivos y más de cien figurantes. Una actividad que cada año se va consolidando y que cuenta con el beneplácito de la mayoría del pueblo de San Roque, recibiendo numerosos visitantes de toda la comarca”.

“Desde el Ayuntamiento -indicó- vamos a seguir destinando nuestros recursos y medios para seguir potenciando esta actividad, y colaborarán distintos departamentos: desde Cultura y Turismo hasta Participación Ciudadana, Obras y Servicios y Seguridad Ciudadana. La fecha inicialmente prevista es el Puente de la Inmaculada, del 8 al 10 de diciembre, pero se están barajando otras fechas posibles en función de las previsiones del tiempo”.

“En definitiva -continuó el alcalde, una actividad de carácter benéfico que se realiza alrededor de la Plaza de Armas y a la que esperamos que este año se sume un mayor número de visitantes. Queremos que, una vez finalizada, todos tengamos un buen sabor de boca, tanto desde la Agrupación Parroquial como desde la colaboración que van a prestar las distintas delegaciones del Ayuntamiento”, concluyó.

El III Belén Viviente se celebró el año pasado los días 9 y 10 de diciembre. Además de unos 200 figurantes que recreaban distintas escenas del Pueblo de Belén y del Nacimiento de Cristo, se contó con la participación de unas quince agrupaciones musicales. La recaudación se destinó a Cáritas y a la pequeña Blanca, una niña sanroqueña que afrontaba costosas operaciones de la vista.